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¿La chimenea es mejor en hierro fundido o en piedra refractaria?

chimenea es mejor en hierro fundido o en piedra refractaria

¿Está indeciso si comprar una chimenea de hierro fundido o refractaria? En climadeco.com encontrará una guía completa: características, ventajas, desventajas y costos.

La elección del revestimiento de la chimenea es todo menos secundaria y está lejos de ser una simple cuestión de adaptación al mobiliario de la habitación elegida o al gusto estético: por el contrario, estos revestimientos tienen un impacto muy considerable en la producción de calor, la funcionalidad y el mantenimiento de la propia chimenea.

Así que veamos cuáles son los vicios y virtudes de estos dos tipos.

Chimenea en piedra refractaria

La chimenea de piedra refractaria es un gran clásico en las casas, gracias a la amplia gama de piedras disponibles y a la variedad de propiedades (estéticas o prácticas) que poseen.

Empezando por la piedra pulida común (que da formas limpias y brillantes a la chimenea) hasta la piedra de lava esmaltada (que garantiza una alta resistencia a las altas temperaturas y una solidez casi granítica con el tiempo), pasando por opciones más decorativas (como la piedra blanca abujardada, para tener acabados irregulares). Por supuesto, cada una de las opciones disponibles debe ser considerada teniendo en cuenta el entorno que tendrá que calentar con su propio calor y presencia.

Sin embargo, las desventajas de este tipo de chimenea se hacen pronto patentes: la chimenea refractaria puede ser muy agradable desde el punto de vista estético, pero también suele ser bastante mediocre en cuanto a la conservación del calor y requiere constantes intervenciones de limpieza, preferiblemente realizadas con precaución (un mantenimiento deficiente corre el riesgo de dejar polvo y cenizas que podrían dañar la chimenea a largo plazo).

Los precios de una chimenea refractaria dependen del tamaño y el material elegido, pero son alrededor de 400 – 1.000 euros.

Chimenea de hierro fundido

La chimenea de hierro fundido tiene muchas menos posibilidades de personalización y carece del encanto rústico de la piedra desnuda, pero sin duda es mucho más práctica.

El hierro fundido es una aleación metálica con una alta inercia térmica, lo que le permite almacenar el calor de la madera que se quema e irradiarlo gradualmente al medio ambiente durante horas después de haber sido apagado; no sólo eso, al ser un metal y utilizarse generalmente en sistemas monobloque, tiende a ser mucho más fácil de limpiar y también estructuralmente más sólido que la piedra.

Desde el punto de vista estético, la chimenea de hierro fundido tiene menos que ofrecer que su competidora, pero esto no significa que esté desprovista de encanto: en el mercado hay muchos bloques o marcos con un diseño elegante y rico, que se adaptan bien a la mayoría de las habitaciones en lugar de estar desafinados, y que también se presta a soluciones distintas del receso común de la pared.

Los precios de la chimenea de hierro fundido dependen del tamaño y la forma elegida, pero pueden llegar hasta los 2.000 euros si no más.

Conclusiones

Entonces, ¿una chimenea de hierro fundido o refractaria? Difícil de decir, depende sobre todo de su gusto estético, de la habitación donde quiere instalarla y de su deseo de dedicarse activamente al cuidado de esa chimenea: los precios serán siempre bastante altos, aunque los de piedra tienden a ser más baratos, así que evalúe según sus inclinaciones.

Para estar seguro de la elección que ha hecho, le recomendamos que consulte a un profesional en este campo. ¡Pide un presupuesto!